Lo que sigue sin estar zanjado. Todo esto está escrito como pregunta a propósito: nada de ello se da por supuesto en el listado.
Cinco fases llevan escrito un blanco a una distancia fija: la 1, la 2, la 3, la 4 y la 7. Tocarlo revienta todo lo que hay en pantalla, para la pantalla y fija el límite del scroll; y, en las fases 2, 3, 4 y 7, esa pantalla parada es lo que manda a la fase de bonus. Las fases 2, 3 y 6 tienen su límite propio; las demás pasan por un contador en 0xE06C que solo avanza cuando el blanco es de un tipo distinto del anterior, y al tercero distinto el límite pasa a ser 0x01C0.
El camino a las fases de bonus ya está zanjado. Lo que ese contador cambia encima, no.
El banco 3 acaba con un hueco de 399 bytes entre el último dato y los once bytes de la marca de Konami. Están declarados como rango, pero no se sabe qué fueron: pueden ser relleno para que la marca caiga justo al final, o la cola de algo que se cortó.
La tabla de 0x418F dice con qué fase se sigue pasada la novena, y el listado la lee bien. Lo que no está medido es cuáles de las doce se alcanzan en una partida normal y cuáles solo en la segunda vuelta.
Uno de cada cuatro bichos sale marcado, y uno de cada dieciséis sale con un 2 en vez de un 1. El 1 se entiende: pinta el bicho de rojo y le cambia lo que deja al morir. Qué cambia el 2, más allá de irse por otra rama, no se ha acotado jugando.
El motor de fondo de la fase 5 reparte por ocho tipos de ficha, pero el guión que las rellena solo escribe algunas. Si las demás no se usan o simplemente son raras no se ha comprobado cuadro a cuadro.